La guerra del cerdo

Marzo 8th, 2006 por Daniel Pastore

En 1968 Adolfo Bioy Casares escribió una novela de ciencia ficción que llamó “La guerra del cerdo” dónde en buena parte de su trama describe a bandas de jóvenes que se dedican a perseguir y matar ancianos. Precisamente la crueldad de las situaciones descriptas puso a la novela en la categoría de ciencia ficción, es decir escenarios que muy poco probablemente se puedan tornar realidad excepto en mentes brillantes como la de Bioy Casares.

Imposible dejar de relacionar con ésta novela los hechos que hemos vivenciado en nuestra ciudad en los últimos tiempos dónde los delincuentes, jóvenes en su mayoría, toman como presa a ancianos sin posibilidades de defensa alguna.

No es ilógico que un ladrón elija una presa fácil para llevar adelante su cometido, el plus que tienen estos hechos es la violencia que se ejerce sobre ellos sin motivo aparente alguno.

¿Cómo explicar tanta maldad?; ¿Porqué una sociedad como la nuestra puede generar éste tipo de delincuentes que veíamos sólo en los noticieros nacionales?; ¿Qué grado de responsabilidad le puede caber a la institución familiar y al Estado en cuánto a la Educación y seguridad que debe proveernos?.

San Francisco es una ciudad que hasta no hace mucho tiempo se jactaba por ser de las más seguras del país. Esa situación cambió en los últimos años y esto no es sólo una “sensación” es una realidad que viene de la mano de las noticias cotidianas de arrebatos, hurtos, robos y episodios de violencia de todo tipo que llegan al homicidio.

Sin dudas que existen causas sociológicas que explican éstos hechos. Los cuales tienen que ver con la crisis de la institución familiar, parámetros culturales alejados de los valores tradicionales y un sistema educativo que lejos de contener, expulsa a los jóvenes problematizados.

La diversidad y complejidad de estas causas merecen una respuesta integral de la sociedad y eso debe ponerse en marcha pronto porque sus resultados se verán recién con el paso de varios –para no decir muchos- años.

Pero también existen razones inmediatas para explicar éste fenómeno nuevo en nuestra ciudad que tienen que ver en primer término con la escasez de recursos humanos y materiales por parte de la institución policial -tema señalado en reiteradas oportunidades en ésta columna-. También forma parte de éste problema un sistema judicial que admite la posibilidad de que los delincuentes reingresen a la sociedad sin ninguna garantía de haber realizado un proceso educativo que los aleje de la probabilidad de reincidir.

Finalmente, hay quienes sostienen en San Francisco que la presencia del “casino” abierto las 24 hs, enclavado en pleno centro de la ciudad potenció actividades como la prostitución, la usura descarada y el tráfico de drogas además de atraer personas ligadas a éstas actividades de toda nuestra región.

Es sólo una hipótesis; pero tiene una cierta lógica si pensamos que la nocturnidad ampara de modo general a un submundo que está en los límites de la legalidad si es que no los traspasa directamente y por ello ésta sospecha merece ser analizada y acotadas las posibilidades de que el juego que trajo aparejado la instalación de los slots sea una causa más que explique la escalada delictiva de la que somos víctimas los sanfrancisqueños.

No se trata -por cierto- de iniciar una caza de brujas con ésta actividad que, bueno es decirlo, puede tener aspectos positivos para la ciudad. De lo que sí se trata es de evitar que sus consecuencias negativas -que también las tiene y muchas- no nos perjudiquen de modo generalizado a todos los que aquí vivimos.

Posted in Prof. Daniel Pastore

3 Responses

  1. silvia

    recuerdo haberla leido, luego de 10 anios la recuerdo y no es una ironia ni falta de respeto ya que soy una persona mayor , me acuerdo justo ahora por la aparicon de la gripe porcina, no se.

  2. Renovaciones: (VI) Perspectivas Finales. « Pre-textos. Notas sobre política argentina contemporánea.

    […] (No, no estoy pensando en la Guerra del Cerdo, ni en el mentado “trasvasamiento generacional“: estoy pensando en dosis crecientes de protagonismo para actores sociales que hace rato están en circulación, dosis y protagonismos que tendrán que ganarse con trabajo y militancia, pero sobre todo, con responsabilidad y conciencia de su historia). […]

  3. Oscar Rodas Ibarra

    fue una gran novela..
    me lo dieron como un trabajo práctico en el cole…
    les recomiendo leerla…..

Deje su comentario

Aclaración: Los comentarios serán moderados y esto puede retrasar su publicación. No es necesario que reenvíe su comentario.